Falta de lecturas de contadores en el actaSin lecturas iniciales documentadas no podrás demostrar cuánto ha consumido realmente el inquilino. Cada entrega de la vivienda debería cerrarse con un acta que incluya las lecturas y fotos de los contadores.
«Suministros incluidos en el alquiler» sin límiteUna cláusula cómoda, pero sin un límite de consumo el inquilino no tiene ningún incentivo para ahorrar — y la diferencia la pagas tú. Si decides incluir los suministros en el alquiler, fija un límite y una regla de recargo si se supera.
Lecturas irregularesUna lectura cada seis meses se traduce en un pago pendiente acumulado y en discusiones sobre a quién corresponde ese consumo. Una periodicidad fija, idealmente mensual, genera liquidaciones pequeñas y previsibles, y permite detectar rápido cualquier anomalía.
Falta de confirmaciones y documentaciónLos acuerdos verbales y las liquidaciones «por teléfono» no tienen valor probatorio. Cada lectura, liquidación y pago debería dejar un rastro — una foto, un mensaje, un justificante de transferencia.
Mezclar la fianza con las liquidaciones de suministrosLa fianza garantiza las reclamaciones derivadas del contrato, no es un fondo corriente para los suministros. Aplica las retenciones solo en la liquidación final y siempre desglosando las partidas — los suministros por un lado, los posibles daños por otro.